Derecho de separación de los socios en caso de no reparto de dividendos

En 2017 entra (de nuevo) en vigor  el art. 348 de la LIS, que regula el derecho de los socios a separarse de la sociedad en caso de falta de distribución de dividendos.

Este derecho se introdujo en nuestra legislación por primera vez en 2011, y establecía el derecho de los socios a separarse de la sociedad por falta de distribución de dividendos. Dicho derecho, no obstante, quedó suspendido desde el 24-6-2012 hasta el 31-12-2014, la suspensión que se alargó hasta el 31-12-2016.

Por todo ello, y al no haber vuelto a suspender la entrada en vigor de dicho artículo, con el nuevo año cualquier socio de una sociedad no cotizada podrá ejercitar este derecho, respecto de cualquier acuerdo de aplicación del resultado tomado a partir del 2017 , cuando se den los siguientes requisitos:

  1. Que la sociedad lleve cinco años inscrita en el Registro Mercantil. La norma no exige la negativa reiterada al reparto de dividendos manifestada durante dicho plazo.
  2. Que la junta general no haya acordado la distribución como dividendo de, al menos, un tercio de los beneficios propios de la explotación del objeto social durante el ejercicio anterior al acuerdo.
  3. Que los beneficios sean legalmente repartibles.
  4. Que el socio haya votado a favor de la distribución de dividendos.
  5. Que ejercite el derecho de separación en el plazo de un mes desde la fecha de la celebración de la junta.
Consecuencias del ejercicio del derecho de separación

En el caso de que el socio decidiera ejercitar su derecho de separación en virtud de lo recogido en el artículo 348 bis LSC, la sociedad deberá reembolsar al socio el valor razonable de sus acciones o participaciones sociales, con la consiguiente amortización de las mismas.

Sobre el “valor razonable”, el artículo 353 de la LSC dice que en defecto de acuerdo sobre el mismo, éste vendrá determinado por un auditor de cuentas distinto al de la sociedad, a designar por el Registro Mercantil a petición de la sociedad o de cualquiera de los socios que ejerciten este derecho de separación.

Además, en virtud del artículo 349 de la LSC, se deberá inscribir la escritura que documente el acuerdo que origina el derecho de separación en el Registro Mercantil, junto con la declaración de la reducción de capital, una vez se haya efectuado el reembolso, o consignado el importe de las participaciones sociales o acciones de los socios que ejercitan el derecho de separación. Otra posibilidad que se podría dar también, sería que la junta general acordara la adquisición de las acciones y participaciones por la propia sociedad.

En el caso de que se autorice la adquisición por la sociedad de las participaciones o acciones de los socios afectados, en los términos previstos en los artículos 140.1.d) y 146 de la LSC, efectuado el pago del precio o consignado su importe, los administradores, sin necesidad de acuerdo específico de la junta general, otorgarán escritura pública de la adquisición. No será necesaria la concurrencia de los socios separados, y en la escritura se deberán contemplar las participaciones o acciones adquiridas por la sociedad, la identidad de los socios afectados, la causa de la separación de los mismos y la fecha de pago o consignación (art. 359 LSC).

Desde PRODEGEST podemos asesorarle si en su empresa vive una situación parecida, ya sea socio minoritario y quiere contemplar la posibilidad de ejercer este derecho, o bien, si teniendo una mayoría del capital puede prever que algún minoritario se acoja a él.